Ella creció salvaje en una empresa, como su mamá, sus hermanas y su hermano. No confiaba mucho en las personas. Luego, todos fueron trasladados a un refugio en Togliatti, pero incluso en esas nuevas paredes, Yezhevichka se mantuvo cautelosa, observando desde la distancia. Recientemente se descubrió que tiene FIP, y ya está recibiendo tratamiento.
Salvaje, pero no mala
Yezhevichka no saltará a tus brazos ni se frotará contra tus piernas. Sin embargo, se lleva muy bien con otros gatos: para ella son su manada, un lugar seguro y comprensible. Necesita un hogar donde no se exija cariño y donde simplemente estén cerca, en calma, sin presión.
Cómo ayudar a Yezhevichka
Puedes ayudar a Yezhevichka en línea: deléitala con los Días de Gato o ven a visitarla en la plataforma. Así ayudarás al refugio en el cuidado de ella.






