La historia de Piper comenzó en la calle. Al principio, los voluntarios la encontraron cerca del sótano de su encantador hermano, y poco después, descubrieron también a sus dos hermanitas grises. El hermano ya encontró su hogar, y Piper y su hermana aún esperan su oportunidad en el refugio. Lamentablemente, el rino-traqueítis que sufrió dañó seriamente el ojo de Piper, pero afortunadamente, la notaron a tiempo.

Precavida, pero llena de esperanza

Piper es una dulce y cariñosa gatita, aunque un poco tímida. Las dificultades que ha vivido la han vuelto asustadiza, por lo que le vendría bien un hogar tranquilo, sin niños pequeños, donde su adaptación sea entendida y atendida con paciencia. Ella se esfuerza por confiar en las personas y estará muy agradecida de tener la oportunidad de sentirse finalmente segura, en casa.

Cómo ayudar a Piper

También puedes ayudarla a encontrar un hogar compartiendo su historia en las redes sociales y donándole un paquete publicitario; así, su persona especial llegará más rápido.