Una vez, Milka simplemente apareció en el patio, se acomodó y logró sobrevivir, mientras personas solidarias comenzaron a alimentarla. La trataron de parásitos, la esterilizaron y la ayudaron a recuperar peso. Pero el verano terminó, los sótanos se cerraron, y no había lugar para llevar a la gata, ya que la cuidadora ya tenía cuatro. Así fue como Milka llegó al refugio de animales.
Modesta, pero muy cariñosa
Milka es una gatita que no se nota de inmediato. Es tranquila, serena, nunca se impone y no hiere a nadie. Pero si extiendes la mano, ella responderá. No necesita una atención ruidosa, solo necesita a una persona a su lado. Alguien calmado y amoroso que, una vez la elija, no se arrepentirá.
Cómo ayudar a Milka
Puedes apoyar a Milka mientras espera a esa persona especial. Consciéntela en los KotoDías y visítala en línea: tu contribución ayudará al refugio de animales a cuidarla.






