Esta belleza de pelaje marrón fue encontrada en Kazán: con la mandíbula rota, apenas podía mantenerse en pie y no podía comer adecuadamente. El refugio de animales la rescató y la cuidó. Su mandíbula sanó, ha recuperado peso y su verdadero carácter ha salido a la luz. Manya se ha recuperado y se ha convertido en una dama elegante y segura de sí misma.

Curiosa, pero con carácter

Manya adora estar al tanto de todo lo que sucede a su alrededor. Le gusta observar y mantener la situación bajo control. Es cariñosa con las personas, pero no tolerará familiaridades. En cuanto a sus congéneres, Manya tiene una posición firme: no quiere gatos a su lado. Solo ella y su persona.

Cómo ayudar a Manya

Mientras Manya espera a esa persona especial, apóyala regularmente con los Días de Gato. Tu cuidado ayudará al refugio en el cuidado de ella.