Laponka nació y creció en la calle, donde su mundo se limitaba a buscar comida y refugio. Afortunadamente, fue notada por personas bondadosas que no pudieron pasar de largo y la llevaron al refugio de animales. Ahora tiene una oportunidad para una vida diferente: segura, alimentada y llena de cuidado.

Insegura, pero amable

Por ahora, Laponka se comporta con cautela: le tiene miedo a las personas nuevas y puede bufar por temor, pero nunca muestra verdadera agresión. Detrás de su timidez se esconde un alma buena y sensible que necesita tiempo para creer que a partir de ahora solo le esperan cosas buenas. Laponka sería ideal para una familia con niños u otros animales; lo importante es darle la oportunidad de adaptarse a su propio ritmo.

Cómo ayudar a Laponka

Puedes apoyarla desde la distancia, deleitándola con deliciosos Días de Gato o Semanas de Gato. Así ayudarás al refugio en el cuidado de ella.