En ese típico sótano de San Petersburgo, los gatos no tienen una vida larga ni fácil. A Katara le fue bien: la atraparon, esa pequeña y delgada gatita de patas largas, y lograron encontrarle un hogar en un mini-refugio. Al principio, la pequeña solo dormía y comía, pero luego comenzó a adaptarse a una vida diferente — segura, abundante e incluso divertida.
Le encanta jugar y ronronear
Katara adora jugar con el puntero láser, ratones y pelotas, con todo lo que se le cruce por las patas. También es una nena bondadosa, curiosa y delicada. No se impone, pero si siente que la persona está abierta, te regala ronroneos y recibe las caricias con alegría. Katara se lleva muy bien con otros animales: juega, duerme a su lado y sabe manejar los conflictos con suavidad. Se convertirá en una amiga confiable y en la consentida incluso en una familia con niños.
Da una oportunidad a Katara
Puedes ayudar a esta elegante gatita a esperar por su persona. Mímala con deliciosos Días de Gato y ven a visitarla en línea.






