Alguien la llevó al bosque y la dejó. Esta peludita se ocultaba entre los troncos y tenía mucho miedo de acercarse a las personas. Fue rescatada por un cazador, así fue como Jasmin llegó al refugio de animales, donde finalmente comenzó a recuperar su alegría.
Un torbellino de pelaje
Ahora Jasmin es irreconocible: es una gaticona activa, alegre y cariñosa. Si miras las cámaras del refugio, el pequeño ovillo de pelaje que corre por la habitación es, probablemente, ella. A Jasmin le encanta moverse, jugar y recibir atención. Y aunque su pasado fue traumático, disfruta del presente y el futuro como si nunca hubiera existido aquel bosque.
Cómo ayudar a Jasmin
Deléitala en los KotoDías o apóyala en los KotoBudnios. Tu cuidado ayudará al refugio a proporcionarle todo lo que necesita.







