Candy tuvo suerte: fue recogida por personas compasivas que no pudieron pasar de largo. Pero con el tiempo, cuidarla se volvió una tarea complicada, y no pudieron encontrarle un hogar por su cuenta. Así fue como Candy terminó en la lista de espera de un refugio de animales, esperando su oportunidad de encontrar estabilidad y una familia. Ahora está aquí, y su mayor deseo es encontrar a esa persona especial.

De la timidez al diálogo

Al principio, Candy puede ser un poco asustadiza: un nuevo entorno, caras desconocidas. Pero una vez que se acostumbra, se muestra tal como es: cariñosa y ansiosa por atención. Ronronea con fuerza y mantiene verdaderas conversaciones con las personas. Candy está acostumbrada a vivir con otros gatos, por lo que se integrará fácilmente en una familia donde ya haya otros animales.

Cómo ayudar a Candy

Ahora puedes darle dulces en los deliciosos Días de Gato; esto ayudará al refugio en el cuidado de Candy. Y, por supuesto, ven a visitarla en línea.