La dueña de Bonya planeaba irse a casa de su hijo y no sabía qué hacer con la gata. Al final, Bonya terminó en la casa de su exmarido. Allí, nadie la necesitaba, deambulaba sola y fue atacada por perros. Con heridas desgarradas, Bonya llegó a la fundación, donde finalmente se encontró a salvo.
Tranquila y delicada
Bonya es una gata limpia, inteligente y muy diplomática. Le gusta el cariño, pero con moderación: se acercará cuando desee atención y no se impondrá. No tiene agresividad, solo un tranquilo aplomo y el deseo de vivir en un ambiente predecible y pacífico. En un mundo ideal, lo haría sin niños pequeños que interrumpan su espacio personal sin preguntar.
Cómo ayudar a Bonya
Puedes regalarle a Bonya calor y confianza, incluso a la distancia. Regálale regularmente días de gato y visítala en línea.






