Aisha nació y creció en un pueblo de veraneo, pasando sus días al aire libre. Con la llegada del otoño, personas compasivas la llevaron a la ciudad, entendiendo que sobrevivir al invierno en esas condiciones sería casi imposible para ella, y la entregaron a un refugio de animales. Así, comenzó para ella una nueva etapa de vida, aunque todavía poco familiar.

Cuidadosa, pero abierta al diálogo

Aisha es un poco asustadiza y cautelosa por el momento; no se acerca primero a las personas —necesita tiempo para adaptarse y entender que no está en peligro. Si se le muestra paciencia, se le puede acariciar con suavidad. Puede llevarse bien con niños y otros animales, pero para ello, todos los involucrados necesitarán tiempo para una adaptación gradual.

Cómo ayudar a Aisha

Puedes apoyar a Aisha en línea: sorpréndela con deliciosos Días de Gato y esto ayudará al refugio a proporcionarle un cuidado de calidad.